Pareja de chovas piquigualdas en el Balcón de Ubaba,
sobre el Nacedero del Urederra
En mi trabajo “El
buitre, un viejo amigo”*, dije haber observado algunos acosos en vuelo de córvidos
sobre buitres posados en solitario, en ocasiones con aparente agresividad. Se
trataba, generalmente, de bandadas numerosas de chovas, piquirrojas o
piquigualdas indistintamente, volando con excesiva proximidad a buitres estacionados,
siempre aislados, hasta hacerles abandonar su posición.
